El triunfo del sacrificio: ‘La Traviata’ de Verdi corona la temporada de ópera de la Fundación Excelentia

El triunfo del sacrificio: ‘La Traviata’ de Verdi corona la temporada de ópera de la Fundación Excelentia

El 11 de junio en el Auditorio Nacional con grandes solistas, la Orquesta Clásica Santa Cecilia y el Excelentia Vocal Ensemble

El próximo 11 de junio, la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música de Madrid se viste de gala para acoger una de las páginas más conmovedoras e imperecederas de la historia del melodrama italiano: la trágica y redentora historia de Violetta Valéry. Junto con La Bohème, el próximo 25 de junio, completa el grupo de grandes óperas que Fundación Excelentia ha ofrecido esta temporada.

La Traviata, con libreto en italiano de Francesco Maria Piave, se estrenó en Venecia en La Fenice el 6 de marzo de 1853. Basada en la obra de 1852 de Alexandre Dumas hijo (La Dame aux camélias), la ópera supuso un gran paso adelante para Verdi en su búsqueda por expresar ideas dramáticas en la música. La ópera presenta algunas de las músicas más desafiantes y veneradas de todo el repertorio para soprano; el aria «Semper libera» al final del Acto I es especialmente conocido. Por ejemplo, se ha utilizado cuando los protagonistas Edward y Vivienne visitan la ópera en la película «Pretty Woman».

Un fracaso inicial

La Fenice había estado clamando por un nuevo trabajo del compositor y el teatro proporcionaría fondos y artistas, pero Verdi temía –y acertó– que sus cantantes no hicieran justicia a la ópera. De los miembros principales del elenco, solo la soprano que interpretó a Violetta (Fanny Salvini-Donatelli) era adecuada como cantante, aunque su figura no acompañaba a la idea de una joven seductora y un tanto libertina. Tenía 38 años y bastante sobrepeso. Cuando La Traviata se estrenó, la audiencia se burló abiertamente de la idea de que ella podría ser una cortesana deseable, y mucho menos una que se está debilitando por la tuberculosis. Verdi calificó la noche como un fiasco, pero no se permitió sentirse demasiado angustiado, y le escribió a un amigo director: «No creo que la última palabra sobre La Traviata se haya pronunciado anoche». En dos meses quedó reivindicado: la reposición que se inauguró el 6 de mayo de 1853 en el Teatro San Benedetto de Venecia, con cantantes más idóneos y algunas pequeñas revisiones en la partitura, fue un éxito rotundo.

El tema y el escenario de La Traviata fueron novedosos para la ópera de mediados del siglo XIX. La obra es íntima y burguesa, no heroica ni noble, como era frecuente. La heroína es una mujer caída que se gana la redención a través del sacrificio, una noción que era algo atrevida en ese momento, aunque no prohibida por la censura. Verdi insistió en que la ópera se desarrollara en la actualidad, es decir, la década de 1850, con trajes modernos, pero las compañías de ópera no obedecieron, insistiendo en establecer la historia a principios del siglo XVIII. De hecho, la primera representación ambientada en el período especificado por Verdi tuvo lugar en 1906, después de la muerte del maestro.

Con una de las partituras más icónicas, románticas y trágicas de todos los tiempos, la obra maestra de Verdi contrasta espectaculares escenas de fiesta con momentos tiernos e íntimos. En vida de Verdi, La Traviata fue una de las óperas más representadas, y así ha seguido siendo hasta el presente.

Contra la hipocresía social

Cuando Giuseppe Verdi estrenó La Traviata en el Teatro La Fenice de Venecia en 1853, no solo buscaba el éxito melódico; buscaba agitar conciencias. Basada en «La dama de las camelias» de Alejandro Dumas hijo, la ópera supuso un desafío sin precedentes para la época al retratar una realidad contemporánea y cruda: la redención moral de una cortesana parisina frente a la implacable e hipócrita rigidez de la alta burguesía del siglo XIX.

Más allá de los salones y los brindis que abren el primer acto, La Traviata es un sobrecogedor estudio psicológico sobre la soledad, el amor incondicional y la renuncia. El próximo jueves 11 de junio, la Fundación Excelentia, con la Orquesta Clásica Santa Cecilia y el Excelentia Vocal Ensemble, dirigidas por José Luis López-Anton, una de las más brillantes y carismáticas promesas de la nueva generación de directores de orquesta en España, y con los principales papeles como Violetta Valery, la soprano Letitia Vitelaru y Alfredo Germont, con Francesco Castoro, recupera este monumento lírico en una versión que promete poner el foco en la arrolladora fuerza dramática de sus intérpretes y en la riqueza cromática de la orquestación verdiana.

El desafío de Violetta: tres sopranos en una sola voz

El gran atractivo de la velada reside, inevitablemente, en la evolución del rol protagonista. La crítica musical siempre ha sostenido que para cantar Violetta Valéry se necesitan, conceptualmente, tres tipos de voces distintas que coinciden con los tres actos de la obra: Acto I: Una soprano ligera con agilidades endiabladas para defender las intrincadas coloraturas de «Sempre libera», reflejo de su vida frenética y evasiva. Acto II: Una soprano lírica pura, capaz de sostener el desgarrador fraseo y el peso dramático del gran duelo orquestal con Giorgio Germont, el padre de Alfredo («Dite alla giovine»). Acto III: Una soprano lírica-spinto o dramática que se enfrente a la decadencia física de la tisis, donde el canto se vuelve declamado, desnudo y de un lirismo fúnebre inolvidable («Addio del passato»).

El público de Excelentia tendrá la oportunidad de desgranar esta metamorfosis vocal, arropada por la complicidad de Alfredo Germont, el apasionado joven que precipita su destino, y el severo pero paternal Giorgio Germont, encarnación de las convenciones sociales que destruyen la felicidad de la pareja.

La maestría orquestal de Verdi

Frecuentemente eclipsada por la belleza de las arias, la labor de la orquesta en La Traviata es de una sutileza extraordinaria. Desde las mismísimas primeras notas del célebre Preludio, las cuerdas divididas en el registro agudo nos introducen no en una fiesta, sino en el dolor íntimo de la protagonista agonizante. La dirección musical de la velada tendrá el reto de equilibrar esa delicadeza flotante con el vigor rítmico de los coros de gitanas y matadores, y la densidad trágica del concertante del segundo acto. Vale la pena prestar especial atención a la reaparición del «tema del amor» («Di quell’amor ch’è palpito») que la orquesta susurra sutilmente en los momentos de mayor aislamiento de Violetta a lo largo de toda la obra.

La cita del 11 de junio no es solo una oportunidad para reencontrarse con los temas musicales más tarareados del repertorio universal; es una invitación a sumergirse en la atemporalidad de un Verdi que, por encima de todo, sabía cómo retratar el alma humana sobre el pentagrama.

¿Qué implica una ópera escenificada?

A diferencia de la versión concierto —donde los cantantes interpretan la obra sin decorados ni vestuario—, una ópera escenificada incorpora todos los elementos propios del teatro musical, como escenografía y ambientación visual, vestuario acorde a la propuesta artística, iluminación dramática, dirección escénica y trabajo interpretativo, interacción plena entre personajes. Se trata de la experiencia operística completa: música, teatro y emoción integrados en una sola propuesta artística.

Sobre Fundación Excelencia

La Fundación Excelentia es una fundación privada sin ánimo de lucro que desarrolla sus actividades en el campo de la cultura. Nace para contribuir a la promoción del patrimonio lírico-musical e impulsar la creación y representación de las artes musicales en todas sus variedades adoptando y aunando las iniciativas necesarias para que se cultiven en libertad y perfeccionamiento permanentes. Son objetivos primordiales de la Fundación la difusión y divulgación de la música y el cultivo de nuevos valores musicales. Entre sus actividades fundamentales se encuentra la organización del Ciclo de Conciertos Excelentia que tiene lugar en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música de Madrid. Promocionando este ciclo la Fundación pretende acercar la música de calidad a todos los públicos con un amplio repertorio.

Además de su apuesta por hacer llegar la música clásica y otras músicas a todo tipo de públicos en distintos lugares de España, la Fundación tiene un fuerte compromiso social y por eso organiza también seminarios, mesas redondas, simposios, conferencias, concursos y cualquier otro tipo de reuniones sobre los temas que constituyen los objetivos de la Fundación. Así mismo, y para el mejor cumplimiento de sus objetivos, la Fundación Excelentia desarrolla un fuerte proyecto educativo que incluye conciertos pedagógicos para niños, ayudas para la formación musical, cursos de música para niños y conciertos benéficos. En su búsqueda comprometida a través del arte y consciente de que la música es un lenguaje para la paz, la Fundación Excelentia desea transmitir a través de su trabajo los valores universales de la armonía y la escucha que tanto ennoblecen al ser humano.

Adquisición de entradas: A través de reservas@fundacionexcelentia.org o llamando al teléfono: 91 4574061 / 91 4583089 y a través de Internet.

Más información: https://excelentiamusica.com/

 

The post El triunfo del sacrificio: ‘La Traviata’ de Verdi corona la temporada de ópera de la Fundación Excelentia first appeared on Diario digital de viajes, salud y curiosidades.

Powered by WPeMatico

Ir a la fuente
Author: viajes24horas